Supongo que a estas alturas ya sabréis u os imagináis que en mi casa hace siglos que no entra un detergente comercial. Para la lavadora yo uso el jabón casero que os enseñé a hacer en esta entrada.
La ropa queda muy limpia y más suave que con los detergentes comerciales. Pero si lo habéis usado, quizás hayáis notado que tanto los colores como los blancos van quedando algo apagados y sin la luminosidad con la que quedan con el detergente. Por algo los detergentes comerciales llevan cantidad de productos destinados a aportar esa luminosidad y blancura que tanto suele gustar: sustancias fluorescentes (derivadas del petróleo), fosfonatos y fosfatos (agentes limpiadores que son los que más perjudican la salud de los ríos) y según la marca un sinfín de productos irritantes, contaminantes y nocivos para la salud. Esto demuestra que los detergentes, "además de limpiar ensucian".
Bueno, pues si queréis apostar por una limpieza más natural, menos agresiva con el medio ambiente, que nos ayuda a reciclar, pero no os acaba de convencer cómo queda la ropa con el jabón casero os voy a enseñar cómo hacer vuestro propio "detergente". Yo sí que ya no cambio, y si antes estaba satisfecha con el jabón para la ropa, ahora ya mucho más.
La forma de hacerlo es sencillísima y barata.
Necesitamos jabón casero rallado y bicarbonato sódico. Nada más.
Si nos apetece darle un poco de olor los aceites esenciales son estupendos y al igual que en el caso del suavizante para la ropa que os enseñé a hacer con vinagre le pueden aportar sus características antibacterianas, desinfectantes, desengrasantes... depende del aceite esencial que elijamos. Pero esto es opcional, si no queréis añadirle, no pasa nada. Si le añadís aceite esencial, no hace falta que se lo pongáis al vinagre si lo usáis como suavizante.
Mezclamos el jabón con el bicarbonato en una proporción de 10 partes de jabón y 6 partes de bicarbonato (podéis usar como medida una cuchara, una taza, un cacito de algún detergente que tuvierais de antes...). Según vayáis añadiendo vais mezclando bien, y si ponéis aceite esencial añadís 1 o 2 gotas según vayáis echando cada parte y removéis muy bien para que se mezcle todo.
Yo en el que he hecho he puesto aceite esencial de limón, queda un olor muy fresco.
Sé que es más engorroso ponernos a hacer jabón, dejarlo que seque, rallarlo, mezclarlo y todo lo demás que ir al súper y comprar un buen paquetón de detergente. Pero qué queréis que os diga, yo ahorro y disfruto haciendo este jabón.
Y además hay veces que es preferible olvidarse de ir "a lo fácil" y comprometerse un poquito más con nuestro entorno, poner nuestro granito de arena para ayudar a crear un mundo más razonable y sostenible. Es mi opinión.
¡Feliz domingo!




