Este jabón está realizado con aceite de oliva reciclado, y se utiliza especialmente para lavar la ropa a mano o tratar manchas difíciles. Pero además es un estupendo "multiusos", ya que se puede utilizar para lavar los platos, limpiar la cocina, vitrocerámica, baños, suelos, etc. Y rallado también se puede usar para la lavadora.
Como veis, tiene muchísimas utilidades y es muy económico ya que este jabón va a eliminar un montón de productos de limpieza de vuestra lista de la compra (productos que además suelen ser irritantes y contaminantes).

En el blog
El Desván de Encanta ya os contaba cómo hacer este jabón, pero os lo pongo también por aquí y os animo a que lo hagáis, y a que os quedéis con la idea porque esta es la forma en la que se hacen todos los jabones que os voy enseñando, únicamente se van cambiando las fórmulas e ingredientes para dar a cada jabón las características que más nos interesen para cada caso.
Ingredientes que necesitamos:
. 3 lts de agua
. 3 lts de aceite de oliva
. 500 grs de sosa cáustica (hidróxido de sodio)
. Un palo o cuchara de madera para remover
. Un recipiente o barreño de plástico duro o acero inoxidable (no utilicéis otros metales)
Para otras cantidades, calculad las proporciones (Por ejemplo para 1,5 lts de aceite: 1,5 lts de agua y 250 grs de sosa)
Para elaborarlo debemos usar guantes y hacerlo en un lugar ventilado o bajo la campana extractora de la cocina. Si podéis, usad gafas protectoras.
Al agua, que debe estar cuanto más fría mejor, añadimos con cuidado la sosa (nunca se debe hacer al revés) y vamos removiendo hasta que se disuelva completamente. Esta mezcla, conocida como lejía se calienta bastante, hay que tener mucho cuidado porque quema.
Cuando se haya disuelto lo dejamos enfriar un poco, es conveniente que la lejía y el aceite estén más o menos a la misma temperatura para que no se corte la mezcla.
A continuación vamos añadiendo despacio el aceite filtrado, sin dejar de remover.
Continuamos removiendo siempre en la misma dirección para que no se nos corte, ésto nos puede llevar bastante tiempo (mínimo 1 hora, tened paciencia!) hasta que tenga una consistencia cremosa casi como de mayonesa. Esto también se puede hacer con la batidora, (parando de vez en cuando para no quemarla!) y así aceleramos el proceso.
Entonces lo podemos enmoldar en un recipiente, puede ser un tupper, una caja forrada de plástico, moldes de silicona, etc, pero nunca de metal. Esta mezcla no debemos tocarla todavía y procurar que no nos salpique.
En unas 24 o 48 horas ya lo podemos cortar en pastillas del tamaño que deseemos, todavía debemos utilizar guantes para manejar el jabón, aunque ya se puede utilizar para la ropa o para limpiar. Yo os aconsejo esperar unas 4 semanas para utilizarlo sin guantes, y aunque hay gente que siempre lo ha usado para el cuerpo o el pelo, el jabón realizado con esta fórmula no es el más indicado para uso personal; ya os iré dando recetas estupendas para esa finalidad.